Sin duda, a las mujeres, los anticonceptivos orales les han cambiado la vida a mejor: el control sobre el ciclo nos permite una sexualidad más relajada, nos brinda el poder de decidir el momento del embarazo y nos hace, por fin, dueñas de nuestros cuerpos. Sin embargo, todo esto es ilusorio si miramos las secuelas que nos puede dejar el (ab)uso de los anticonceptivos: aumento de peso, trastornos de la regla hasta ausencia completa de ella, una vez dejamos de tomarlos, y, a largo plazo, el aumento de riesgo de padecer cáncer (sobre todo de mama y de útero, más sensibles a un desequilibrio hormonal).
El mismo discurso vale para las hormonas sustitutivas durante la pre-y menopausia. Rápidamente se prescriben hormonas para paliar una fenómeno absolutamente normal y natural. Aquí también, si pasamos más de cinco años tomando hormonas, el riesgo de enfermar de cáncer aumenta exponencial-mente. Por otro lado, los beneficios de las hormonas sintéticas en esta etapa son más que dudosos, ya que solo tranquilizan los síntomas menos peligrosos, aunque sí molestos, como sofocación o sudoraciones. NO previenen patologías cardiovasculares ni alivian cuadros depresivos.
Las mujeres somos un objetivo importante (y ¡codicioso!) de la medicina alopática. Pasamos a ser pacientes desde que nacemos: nos monitorean, vacunan de VPH, sugieren los anticonceptivos para "curar" acné, dolores de menstruación o el síndrome poliquísticos, nos mamografian y ecografían, y a partir de los 45 + nos venden la moto de las hormonas sustitutivas, porque cuando empiezas a acercarte a la edad "fatídica", de repente, corres riesgo de enfermarte de casi todo. Todas estas mal llamadas "prevenciones" no hacen más que enfermarnos: la repercusión de la vacuna VPH, de la que hablaré en mi próximo post, el acumulo de las radiaciones de la mamografías y ecografías, las hormonas de los anticonceptivos y la terapia sustitutiva, sin olvidar los medicamentos que ya prescriben sin mirar a la persona: Con que pases los cuarenta "toca" fármacos contra la hipertensión, el colesterol, para apoyar la tiroides y un largo etc. Todos estos puntos no suman, ¡potencian! el efecto nocivo.
La mejor opción sigue siendo dejar la naturaleza hacer su camino, aprender a escuchar su propio cuerpo, dejar que haya altibajos, permitir pequeños trastornos para que el organismo vuelva a su equilibrio y aceptar el transcurso del tiempo como algo natural.
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martes, 14 de enero de 2014
martes, 7 de enero de 2014
Punto 1: Disfrutar de una alimentación equilibrada y más vegana posible
Otro post sobre alimentación... Sí señoras, porqué lo que comes es tu medicina, ya lo decía Hipócrates. Es lo mejor que puedes regalarte y es la única contribución que está completamente en tus manos: una buena aportación de nutrientes, minerales y vitaminas asegura un buen funcionamiento del organismo, regenera tu terreno y aporta energía suficiente para cumplir con todos los quehaceres.
La web está llena de consejos sobre alimentación saludable, sin embargo, los hay que son más que dudosos. Si realmente crees que necesites un cambio en tu confección de menús, lo mejor es buscar apoyo con una persona que tenga la formación correspondiente y que sea de confianza.
Como línea general, te recuerdo algunas reglas bases:
Hay que repartir 5 comidas a lo largo del día, asegurando la aportación de los siguientes nutrientes:
50% en hidrato de carbonos (harina integral, patatas, garbanzos etc.).
30% en grasas (saturadas e insaturadas)
15% en proteínas (mejor de origen vegetal).
Consumir 5 raciones de verduras y frutas (mejor si de cultivo biológico.)
Evitar productos derivados de animales como carne o lácteos (al no ser que sean de origen biológico), por el simple hecho de que a los animales se le administra antibióticos para que no se enfermen y hormonas para que crezcan más rápido. Residuos de estos productos se encuentran en todos los derivados de animales (carne, lácteos, huevos, etc.)
Evitar azúcar, dulces y todas las bebidas azucaradas. El veneno blanco, acidifica nuestro organismo y es cancerígeno.
Evitar todo tipo de comida preparada (por los aditivos, colorantes, edulcorantes y demás añadidos). A parte de ser muy pobre en valores nutritivos, son nocivos, ya que pueden ser alergénicos y/o cancerígenos.
Muchas de las enfermedades crónicas tienen su origen en una dieta desequilibrada: tendemos a comer demasiado en general, aportando pocos hidratos de carbono (y de mala calidad), demasiado proteína animal y grasas insaturadas, demasiado azúcar y aditivos nocivos a través de comida envasada y precocinada. Las consecuencias se registran en un aumento de peso primero y en enfermedades colaterales después (diabetes tipo II, arteriosclerosis, problemas de corazón, etc.).
Para hacer el cambio, no hay nada mejor que unos días en ayuno o una semana de depuración.
La web está llena de consejos sobre alimentación saludable, sin embargo, los hay que son más que dudosos. Si realmente crees que necesites un cambio en tu confección de menús, lo mejor es buscar apoyo con una persona que tenga la formación correspondiente y que sea de confianza.
Como línea general, te recuerdo algunas reglas bases:
Hay que repartir 5 comidas a lo largo del día, asegurando la aportación de los siguientes nutrientes:
50% en hidrato de carbonos (harina integral, patatas, garbanzos etc.).
30% en grasas (saturadas e insaturadas)
15% en proteínas (mejor de origen vegetal).
Consumir 5 raciones de verduras y frutas (mejor si de cultivo biológico.)
Evitar productos derivados de animales como carne o lácteos (al no ser que sean de origen biológico), por el simple hecho de que a los animales se le administra antibióticos para que no se enfermen y hormonas para que crezcan más rápido. Residuos de estos productos se encuentran en todos los derivados de animales (carne, lácteos, huevos, etc.)
Evitar azúcar, dulces y todas las bebidas azucaradas. El veneno blanco, acidifica nuestro organismo y es cancerígeno.
Evitar todo tipo de comida preparada (por los aditivos, colorantes, edulcorantes y demás añadidos). A parte de ser muy pobre en valores nutritivos, son nocivos, ya que pueden ser alergénicos y/o cancerígenos.
Muchas de las enfermedades crónicas tienen su origen en una dieta desequilibrada: tendemos a comer demasiado en general, aportando pocos hidratos de carbono (y de mala calidad), demasiado proteína animal y grasas insaturadas, demasiado azúcar y aditivos nocivos a través de comida envasada y precocinada. Las consecuencias se registran en un aumento de peso primero y en enfermedades colaterales después (diabetes tipo II, arteriosclerosis, problemas de corazón, etc.).
Para hacer el cambio, no hay nada mejor que unos días en ayuno o una semana de depuración.
miércoles, 11 de diciembre de 2013
Objetivo: mantenerse en salud durante toda la vida
El reto de hoy en día en tema de salud es de mayúsculas: vivimos más años - a veces de dudosa calidad - por lo que hay más probabilidad de tener alguna enfermedad más o menos invalidante. En los últimos años asistimos a un incremento de patologías crónicas degenerativas o destructivas y nos sugieren que no hay vía de escape de este tan triste desenlace. Obviamente hay factores en los que no podemos intervenir activamente, como la acidosis celular (empieza con la primera respiración de bebé y termina con nuestro último respiro) que, por mucho antirradicales se tome y avances médicos se celebre, acabará con nuestra vida. Solo podemos interferir indirectamente en la contaminación de nuestro entorno, esforzándose cada persona por salvaguardar la naturaleza, y evitar tóxicos de origen humano e industrial se ha convertido en toda una "gincana".
Sin embargo, no podía faltar el "pero", también en mayúsculas: Hay mucho que podemos hacer nosotros, de entrada, volver a poner en marcha nuestro cerebro:
¿Os parece difícil?, pero no hay otra opción si queremos mantenernos en salud durante toda la vida, si queremos decidir nosotros qué terapia seguir, si queremos llegar a mayores con mejor calidad de salud. Los diez puntos que menciono en mi web forman la base de este "programa" que iré desgranando en este blog a lo largo de las próximas semanas.
Sin embargo, no podía faltar el "pero", también en mayúsculas: Hay mucho que podemos hacer nosotros, de entrada, volver a poner en marcha nuestro cerebro:
- Reflexionar sobre qué nos conviene comer, beber, hacer y cómo vivir nuestra vida y nuestras enfermedades.
- Ser más crítico con nuestros médicos, hacerles preguntas tal vez incómodas.
- Cuestionar nuestra actitud frente al consumo de medicamentos en general y a los analgésicos en particular (son una enorme fuente de dinero para unos, el consumidor sin embargo se juega la salud!)
- No creer todo lo que nos sugiere la publicidad.
- Reflexionar y cambiar de hábitos.
¿Os parece difícil?, pero no hay otra opción si queremos mantenernos en salud durante toda la vida, si queremos decidir nosotros qué terapia seguir, si queremos llegar a mayores con mejor calidad de salud. Los diez puntos que menciono en mi web forman la base de este "programa" que iré desgranando en este blog a lo largo de las próximas semanas.
sábado, 7 de abril de 2012
Invierte en tu salud
Hoy es día internacional de la Salud, que se define como equilibrio entre bienestar físico, emocional, mental y social. Para mantener el equilibrio hay que cuidar todos estos ámbitos, nada más fácil:
- Seguir una dieta saludable a base de cereales integrales, verduras y frutas. Restringir productos animales y dulces.
- Hacer ejercicio regularmente, cada día mínimo 30 minutos.
- Expresar la creatividad cantando, bailando, cocinando, pintando, escribiendo...
- Mantener contacto con aquellas personas que te hacen sentir bien
- Evitar tóxicos: alcohol, tabaco, cafeína, personas que te hacen sentir mal, medicamentos
- Salir a la naturaleza todo lo que sea posible
- Mantener el optimismo
Plantas, homeopatía, masajes son buenas aliadas de tu salud.
Lo que inviertes hoy, ganarás mañana.
domingo, 18 de diciembre de 2011
Escucha tu cuerpo
Invito a volver a ¡escuchar tu cuerpo! Te habla constantemente y te comunica lo que necesitas: hambre, sed, sueño, cansancio... El dolor siempre te quiere decir algo, la mala digestión te avisa de que no comas esto o aquello, la rinitis que no tomas demasiados lácteos, el dolor de cabeza que igual es momento de parar un rato… El organismo es sabio y sabe lo que necesita. Solo que ya hemos desaprendido a escucharlo, pasamos de todos estos síntomas, nos enchufamos una pastilla y a continuar… con el ritmo feroz. Hazle caso, come, bebe, duerme, descansa y sobre todo sigue la necesidad de ir al lavabo, no pases de todas estas alarmas, puede que un día sea demasiado tarde.
Nuestro cuerpo es nuestro templo y hay que cuidarlo y mimarlo. Ya está haciendo cada día un trabajo descomunal para mantener todo en equilibrio no lo machaques más con tóxicos (tabaco, alcohol, medicamentos, mala alimentación…). Hazle limpieza a fondo de vez en cuando, tu organismo es como la tierra buena que hay que trabajarla, airarla, sacarle la mala hierba y añadirle abono.
Nuestro cuerpo es nuestro templo y hay que cuidarlo y mimarlo. Ya está haciendo cada día un trabajo descomunal para mantener todo en equilibrio no lo machaques más con tóxicos (tabaco, alcohol, medicamentos, mala alimentación…). Hazle limpieza a fondo de vez en cuando, tu organismo es como la tierra buena que hay que trabajarla, airarla, sacarle la mala hierba y añadirle abono.
domingo, 6 de noviembre de 2011
El colesterol a raya
Nuestro cuerpo necesita colesterol y por esto el mismo lo fabrica en cierta cantidad. Fisiológicamente, el nivel de colesterol total en sangre aumenta con la edad. Si de jóvenes hasta los 40 es normal tener un nivel de total 200 g/l, a partir de los 45-50 ya marca unos 220 g/l aumentando a 250 a los 60 años. Son todos valores deseables y para la salud es mejor quedarse debajo de estos. Lo que intentan algunos médicos ahora es que todos, jóvenes y personas de edad ya más avanzada queden debajo de los 200 g/l como sea, en la mayoría de los casos suministrando estatinas. Esta sustancia inhibe la formación de colesterol endógeno, es decir, aquel que fabricamos nosotros, con no pocos efectos secundarios como la sobrecarga del hígado (es dónde se fabrica el colesterol) o la inflamación de las fibras musculares, creando problemas de funcionalidad y dolor muscular.
Cuando nos analicen el colesterol hay que diferenciar entre el valor total, el valor del HDL (el llamado "bueno") y el del LDL (el "malo" de la película). Por lo tanto, es deseable tener un valor alto de HDL. Esto se consigue con una alimentación sana basada en mucha verdura y fruta, cereales integrales y poca proteína animal. El valor alto de LDL no solo se debe a una dieta mal escogida (que también), sino que se debe a una tercera parte a los genes, otra a la alimentación y la última parte al.. estrés. Hete aquí otra vez el malísimo de la película: estrés en combinación con mala alimentación = bomba de relojería. Es una lástima que la ciencia centre sus estudios básicamente en los genes, cuando con pocos cambios en nuestros hábitos podemos incidir – y mucho - en nuestra salud.
¿Cómo volver a valores más normales? Un cambio de dieta y de actitud ante la vida combinado con actividad física diaria ayuda a equilibrar los valores. También hay estatinas naturales y plantas que apoyan la eliminación del colesterol. Y no hay que olvidarse de cuidar del hígado. Obviamente, no es lo mismo tener un hígado de 20 que de 45 años. Pero le podemos dar un respiro de vez en cuando haciendo dieta específica, regalarle un drenaje y apoyando todo el sistema de eliminación con lavativas periódicas.
Una última reflexión al respecto. Siempre es recomendable acudir a un profesional de salud y no automedicarse. Aunque se traten de plantas y de productos naturales, su uso no puede ser ni prolongado en el tiempo ni combinado con otras sustancias sin conocimiento de causa.
Cuando nos analicen el colesterol hay que diferenciar entre el valor total, el valor del HDL (el llamado "bueno") y el del LDL (el "malo" de la película). Por lo tanto, es deseable tener un valor alto de HDL. Esto se consigue con una alimentación sana basada en mucha verdura y fruta, cereales integrales y poca proteína animal. El valor alto de LDL no solo se debe a una dieta mal escogida (que también), sino que se debe a una tercera parte a los genes, otra a la alimentación y la última parte al.. estrés. Hete aquí otra vez el malísimo de la película: estrés en combinación con mala alimentación = bomba de relojería. Es una lástima que la ciencia centre sus estudios básicamente en los genes, cuando con pocos cambios en nuestros hábitos podemos incidir – y mucho - en nuestra salud.
¿Cómo volver a valores más normales? Un cambio de dieta y de actitud ante la vida combinado con actividad física diaria ayuda a equilibrar los valores. También hay estatinas naturales y plantas que apoyan la eliminación del colesterol. Y no hay que olvidarse de cuidar del hígado. Obviamente, no es lo mismo tener un hígado de 20 que de 45 años. Pero le podemos dar un respiro de vez en cuando haciendo dieta específica, regalarle un drenaje y apoyando todo el sistema de eliminación con lavativas periódicas.
Una última reflexión al respecto. Siempre es recomendable acudir a un profesional de salud y no automedicarse. Aunque se traten de plantas y de productos naturales, su uso no puede ser ni prolongado en el tiempo ni combinado con otras sustancias sin conocimiento de causa.
martes, 20 de septiembre de 2011
El peligro de las dietas proteicas
Por fin se empieza a cuestionar las dietas proteicas: en El País del 11 de septiembre alertan sobre las posibles consecuencias de mantener la dieta Dukan en el tiempo.
A parte de lo que se enumera como posibles efectos secundarios indeseados como “la recuperación de los kilos perdidos- y la posible relación del método con alteraciones renales”, hay que destacar también problemas que pueden aparecen a largo plazo y que no se suelen relacionar con un pasado de dietas de este tipo.
Al restringir los hidratos de carbono como fuente de energía, el cuerpo puede procesar la proteína para obtener energía, pero con un trabajo metabólico más complejo. Esto conlleva más desechos y más toxinas, cuya cantidad hace que el hígado tenga que trabajar más de lo debido. Resultado: las toxinas y desechos se depositan en articulaciones (provocando gota, artritis) o en túbulos renales (formando cálculos). Pero lo peligroso es el efecto a largo plazo. Ingerir demasiada proteína acidifica el organismo, ambiente que puede dar paso a enfermedades crónicas.
Para mantener un buen equilibrio entre ácido y alcalino, tendríamos que ingerir un 80% de alimentos con efecto alcalino y sólo el 20% con efecto ácido. Alimentos alcalinizantes son por ejemplo: verdura, fruta, cereales integrales, los acidificantes: toda la proteína de origen animal, azúcar, café y cereales refinados o sea pan blanco, arroz blanco, pasta blanca…. No es de extrañar que tengamos tantos trastornos debido a mala alimentación. A través de una acción tan cotidiana como es la nutrición, podemos hacer mucho bien, pero también mucho mal.
No estaría de más, recordar a nuestros pacientes (y a ciertos médicos) lo que nos dejó Hipócrates “Que el alimento sea tu mejor medicina y tu mejor medicina sea tu alimento”.
El Pais, 11 de septiembre 2011, http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Pocos/milagros/dieta/Dukan/elpepisoc/20110911elpepisoc_4/Tes
A parte de lo que se enumera como posibles efectos secundarios indeseados como “la recuperación de los kilos perdidos- y la posible relación del método con alteraciones renales”, hay que destacar también problemas que pueden aparecen a largo plazo y que no se suelen relacionar con un pasado de dietas de este tipo.
Al restringir los hidratos de carbono como fuente de energía, el cuerpo puede procesar la proteína para obtener energía, pero con un trabajo metabólico más complejo. Esto conlleva más desechos y más toxinas, cuya cantidad hace que el hígado tenga que trabajar más de lo debido. Resultado: las toxinas y desechos se depositan en articulaciones (provocando gota, artritis) o en túbulos renales (formando cálculos). Pero lo peligroso es el efecto a largo plazo. Ingerir demasiada proteína acidifica el organismo, ambiente que puede dar paso a enfermedades crónicas.
Para mantener un buen equilibrio entre ácido y alcalino, tendríamos que ingerir un 80% de alimentos con efecto alcalino y sólo el 20% con efecto ácido. Alimentos alcalinizantes son por ejemplo: verdura, fruta, cereales integrales, los acidificantes: toda la proteína de origen animal, azúcar, café y cereales refinados o sea pan blanco, arroz blanco, pasta blanca…. No es de extrañar que tengamos tantos trastornos debido a mala alimentación. A través de una acción tan cotidiana como es la nutrición, podemos hacer mucho bien, pero también mucho mal.
No estaría de más, recordar a nuestros pacientes (y a ciertos médicos) lo que nos dejó Hipócrates “Que el alimento sea tu mejor medicina y tu mejor medicina sea tu alimento”.
El Pais, 11 de septiembre 2011, http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Pocos/milagros/dieta/Dukan/elpepisoc/20110911elpepisoc_4/Tes
martes, 23 de agosto de 2011
Menos medicina para más salud
Según el semanal "Der Spiegel" Nr 33./2011 del 15.8.2011 en los últimos meses en Alemania se observa una tendencia nueva: médicos de familia, cirujanos prestigiosos y oncólogos de renombres apelan a más sensatez en medicina. En general, piden más rigor profesional a la hora de prescribir: somos una sociedad plurimedicada y la cantidad de fármacos no siempre cura, a veces todo lo contrario. Hay fármacos cuyos principios activos interfieren mutuamente, se observan efectos secundarios severos como en el caso de diuréticos que también eliminan minerales importantes para el buen funcionamiento del cerebro, con el resultado que la persona pueda manifestar alteraciones cognitivas … si se trata de una persona mayor, es fácil que se empiece a hablar de una posible demencia senil. Sobre todo en mayores es normal encontrarse con personas que se estén tomando varios medicamentos al día. En una encuesta entre 2100 personas de más de 70 años, todos tomaban mínimo un medicamento al día, el 60% de ellas, cinco o más.
Los cirujanos críticos manifiestan su malestar sobre cirugías innecesarias y a veces peligrosas, oncólogos se niegan a aplicar la cuarta y quinta línea de quimioterapia. Hay que escuchar más al paciente y a sus necesidades y respetar los tratamientos más conservadores antes de probar los medicamentos de última generación: no siempre son necesarios, ni mucho menos fantásticos. Sobre todo llama la atención que en oncología, muchos medicamentos no han sido probados clínicamente en pacientes diana. Un ejemplo: El cáncer de intestino suele aparecer después de los 60 años. Sin embargo, los medicamentos de última generación para este tipo de cáncer sólo han sido probados en personas más jóvenes. Los oncólogos y pacientes mayores se encuentran ahora que estos medicamentos no funcionan.
Para los pacientes que piden una segunda opinión ante una cirugía, los expertos ponen a su disposición una página web (www.vorsicht-operation.de) a través de la cual se puede enviar las preguntas y todas las pruebas. Prometen una respuesta entro dos semanas a cambio de un importe que oscila entre 200 a 400 Euros, pago que la seguridad sanitaria alemana reembolsa en muchos casos.
El autor del artículo, Jörg Blech, publicó diferentes libros sobre salud, también en español. Entre otros el muy aclaratorio “Los inventores de las enfermedades”, cuya lectura recomiendo sin falta.
Fuentes:
Der Spiegel: http://www.spiegel.de/spiegel/print/index-2011-33.html
http://laoveja100.wordpress.com/2011/08/18/cruzada-contra-las-operaciones-inutiles/ (información en español)
Los cirujanos críticos manifiestan su malestar sobre cirugías innecesarias y a veces peligrosas, oncólogos se niegan a aplicar la cuarta y quinta línea de quimioterapia. Hay que escuchar más al paciente y a sus necesidades y respetar los tratamientos más conservadores antes de probar los medicamentos de última generación: no siempre son necesarios, ni mucho menos fantásticos. Sobre todo llama la atención que en oncología, muchos medicamentos no han sido probados clínicamente en pacientes diana. Un ejemplo: El cáncer de intestino suele aparecer después de los 60 años. Sin embargo, los medicamentos de última generación para este tipo de cáncer sólo han sido probados en personas más jóvenes. Los oncólogos y pacientes mayores se encuentran ahora que estos medicamentos no funcionan.
Para los pacientes que piden una segunda opinión ante una cirugía, los expertos ponen a su disposición una página web (www.vorsicht-operation.de) a través de la cual se puede enviar las preguntas y todas las pruebas. Prometen una respuesta entro dos semanas a cambio de un importe que oscila entre 200 a 400 Euros, pago que la seguridad sanitaria alemana reembolsa en muchos casos.
El autor del artículo, Jörg Blech, publicó diferentes libros sobre salud, también en español. Entre otros el muy aclaratorio “Los inventores de las enfermedades”, cuya lectura recomiendo sin falta.
Fuentes:
Der Spiegel: http://www.spiegel.de/spiegel/print/index-2011-33.html
http://laoveja100.wordpress.com/2011/08/18/cruzada-contra-las-operaciones-inutiles/ (información en español)
miércoles, 6 de julio de 2011
Invertir en prevención - la mejor cura
En el EPS del 12 de junio, Rosa Montero nos explica el interesantísimo y no menos divertido estudio que se hizo entre nonagenarios (“La mejor manera de morir sanísimos"). A saber: con ejercicio físico cada día de 30 a 60 minutos la salud mejora considerablemente. Concluye que, lamentablemente, nadie en este país parece fijarse en estos datos, es más, se sigue prefiriendo dar medicación y alimentos de poca calidad [esto último lo añade quien escribe] antes de invertir en hábitos tan sencillos y saludables como es el ejercicio entre las personas mayores.
Tomo este artículo como punto de partida para corroborar que para la prevención, poco se hace para cualquier franja de edad o situaciones fisiológicas frágiles como puede ser el embarazo, los celíacos, las mujeres menopáusicas y por supuesto personas mayores.
Para empezar, en la publicidad permiten decir de todo, desde medias verdades hasta auténticas barbaridades, sin impunidad ninguna. Todo lo sano en alimentos (biológicos, cereal integral, sin azúcar etc.) es el doble y triple de caro de cualquier marca blanca, se suelen recetar los medicamentos más caros que los genéricos con las mismas propiedades y así un largo etc.
Apostar para la prevención sería desde mi punto de vista:
Y como no, tomar como posible ejemplo la integración de terapias naturales como en Suiza o Alemania: las mutuas y la Seguridad social te aportan un 70% de los costes de terapias como homeopatía, acupuntura, naturopatía porque saben, que con buena prevención de joven, menos problemas de mayores. Mis padres tienen 70 años, van 20 sesiones al año a una medica china. No tienen nada. Ni siquiera colesterol.
Rosa Montero "La mejor manera de morir sanísimos"
Tomo este artículo como punto de partida para corroborar que para la prevención, poco se hace para cualquier franja de edad o situaciones fisiológicas frágiles como puede ser el embarazo, los celíacos, las mujeres menopáusicas y por supuesto personas mayores.
Para empezar, en la publicidad permiten decir de todo, desde medias verdades hasta auténticas barbaridades, sin impunidad ninguna. Todo lo sano en alimentos (biológicos, cereal integral, sin azúcar etc.) es el doble y triple de caro de cualquier marca blanca, se suelen recetar los medicamentos más caros que los genéricos con las mismas propiedades y así un largo etc.
Apostar para la prevención sería desde mi punto de vista:
- Fomentar los alimentos saludables y biológicos gravando con tasas los que hacen mal a nuestra salud (si la Coca-Cola cuesta 5 Euros, la gente puede que empiece a comprar zumo natural que vale 1.80E). La receta es fácil, pero cuesta tiempo de implantar: a más demanda, más producción y bajada de precio. En Suiza se lleva más de 20 años fomentado alimentación biológica y de la región (o sea km 0 o slow food) y es ahora en los últimos dos, tres años que se vive un boom de oferta de productos y demanda en “crescendo.”
- Instar a los médicos que prescriban genéricos y receten hábitos saludables antes de cualquier medicamento anti
- Controlar los mensajes de la industria alimentaria. Aquí también, gravar con sanciones económicas las mentirillas…
- Prever presupuestos para financiar una alimentación saludable en las escuelas, centros de atención a la tercera edad, hospitales… A quien apetece ¿el menú del hospital? Como pueden recuperarse personas débiles ¿con una alimentación pobre en buenos nutrientes y minerales?
Y como no, tomar como posible ejemplo la integración de terapias naturales como en Suiza o Alemania: las mutuas y la Seguridad social te aportan un 70% de los costes de terapias como homeopatía, acupuntura, naturopatía porque saben, que con buena prevención de joven, menos problemas de mayores. Mis padres tienen 70 años, van 20 sesiones al año a una medica china. No tienen nada. Ni siquiera colesterol.
Rosa Montero "La mejor manera de morir sanísimos"
lunes, 2 de mayo de 2011
La OMS advierte sobre la expansión de las enfermedades crónicas
Ya sabíamos que el tabaco mata, pero otros malos hábitos como una mala alimentación, el abuso de alcohol y el sedentarismo provocan cada año más y más enfermedades crónicas. En algunos países llega a cifras pandémicas que amenazan con desencadenar un desastre social y económico en los próximos años.
En un estudio llevado a cabo en 2008, el 63% de las muertes en todo el mundo se debía a enfermedades crónicas como las enfermedades cardíacas, las EPOC, el cáncer o la diabetes. Es decir se puede salvar muchísimas vidas sólo con evitar factores de riesgo como fumar, beber y tener sobrepeso.
El tabaquismo, por ejemplo, mata a 6 millones de personas al año, tanto fumadores como personas expuestos al humo. Se prevé que para el 2020, el número suba a 7.5 millones.
¿Más números inquietantes? Al año mueren 3.2 millones de personas por falta de ejercicio, 2.8 como consecuencia de obesidad y 2.5 por el abuso de alcohol.
En septiembre se celebrará una reunión especial para concienciar la sociedad de evitar factores de riesgo y aumentar hábitos saludables. Entre otras mesuras, proponen prohibir fumar en espacios públicos, dificultar el acceso al alcohol o reducir la sal en alimentos.
Queda claro, y cada día más, que ¡la prevención es la mejor cura! Pero como bien sabemos los terapeutas, mesuras como cambiar de alimentación, hacer ejercicio a diario y evitar malos hábitos son los tratamientos más difíciles de transmitir.
Fuente
http://uk.reuters.com/article/2011/04/27/uk-disease-who-idUKTRE73Q1R420110427
En un estudio llevado a cabo en 2008, el 63% de las muertes en todo el mundo se debía a enfermedades crónicas como las enfermedades cardíacas, las EPOC, el cáncer o la diabetes. Es decir se puede salvar muchísimas vidas sólo con evitar factores de riesgo como fumar, beber y tener sobrepeso.
El tabaquismo, por ejemplo, mata a 6 millones de personas al año, tanto fumadores como personas expuestos al humo. Se prevé que para el 2020, el número suba a 7.5 millones.
¿Más números inquietantes? Al año mueren 3.2 millones de personas por falta de ejercicio, 2.8 como consecuencia de obesidad y 2.5 por el abuso de alcohol.
En septiembre se celebrará una reunión especial para concienciar la sociedad de evitar factores de riesgo y aumentar hábitos saludables. Entre otras mesuras, proponen prohibir fumar en espacios públicos, dificultar el acceso al alcohol o reducir la sal en alimentos.
Queda claro, y cada día más, que ¡la prevención es la mejor cura! Pero como bien sabemos los terapeutas, mesuras como cambiar de alimentación, hacer ejercicio a diario y evitar malos hábitos son los tratamientos más difíciles de transmitir.
Fuente
http://uk.reuters.com/article/2011/04/27/uk-disease-who-idUKTRE73Q1R420110427
miércoles, 17 de noviembre de 2010
¿La mejor cura? ¡Prevenir!
Estos días y seguramente por haberse celebrado sendos "Día de.." se acumulan noticias sobre la obesidad y la diabetes, propagando que la mejor forma de prevenir las dos enfermedades es seguir una dieta saludable - que no mediterránea, que a su vez acaba de ser incluida en el patrimonio cultural de la Unesco - y hábitos saludables como ejercicio físico a diario, eliminar tabaco y reducir el consumo de alcohol.
Hasta aquí todo perfecto. Pero echo en falta más insistencia sobre un hecho tan simple como a la vez tan difícil de realizar: una dieta saludable, 30 minutos de ejercicio a diario y un rato dedicado a una actividad creativa es la mejor prevención para todo tipo de enfermedad. Estaríamos más sanos, más flexibles física y mentalmente, más satisfechos de nuestros logros... en definitiva más feliz, ergo menos enfermos. Está más que comprobado que una actitud positiva hacia la vida nos ayuda a mantener mejor nuestra salud y las enfermedades a raya. Pero entonces, ¿porqué nos cuesta tanto?
Cuesta porque los hábitos, sobre todo los alimentarios, son muy difícil de cambiar, están muy bien arraigados en nuestra cultura y cambiar chocolate por una fruta, la barra de toda la vida por un pan de esbelta o queso por tofu no es muy atractivo que se diga.
Para el ejercicio físico sirve la mejor de las excusas y esto sobre todo entre las mujeres: "No tengo tiempo". No es cuestión de añadirle más cosas al día ajetreado, es cuestión de poner prioridades... La misma excusa vale también a la hora de dedicarle un ratito a una actividad creativa, sea esto cantar, bailar, escribir, pintar, hacer ganchillo, patchwork, manualidades, bricolaje y un largo etc. Este tipo de actividad ayuda a canalizar emociones como ansiedades, miedos, rabia, frustración.. qué mejor que tener un cuadro pintado que ¡unos quilos de más!
Hacer el esfuerzo de introducir cambios por pequeños que sean, a la larga siempre vale la pena, se lo agradece el físico, la mente, el alma... lo que no tengo muy claro si lo agradece también el médico. Seguro que a más de uno le ha pasado alguna vez que el médico, en vez de felicitarse por tener todo bajo control, busque el "pero" más pequeño e insignificante...
Hasta aquí todo perfecto. Pero echo en falta más insistencia sobre un hecho tan simple como a la vez tan difícil de realizar: una dieta saludable, 30 minutos de ejercicio a diario y un rato dedicado a una actividad creativa es la mejor prevención para todo tipo de enfermedad. Estaríamos más sanos, más flexibles física y mentalmente, más satisfechos de nuestros logros... en definitiva más feliz, ergo menos enfermos. Está más que comprobado que una actitud positiva hacia la vida nos ayuda a mantener mejor nuestra salud y las enfermedades a raya. Pero entonces, ¿porqué nos cuesta tanto?
Cuesta porque los hábitos, sobre todo los alimentarios, son muy difícil de cambiar, están muy bien arraigados en nuestra cultura y cambiar chocolate por una fruta, la barra de toda la vida por un pan de esbelta o queso por tofu no es muy atractivo que se diga.
Para el ejercicio físico sirve la mejor de las excusas y esto sobre todo entre las mujeres: "No tengo tiempo". No es cuestión de añadirle más cosas al día ajetreado, es cuestión de poner prioridades... La misma excusa vale también a la hora de dedicarle un ratito a una actividad creativa, sea esto cantar, bailar, escribir, pintar, hacer ganchillo, patchwork, manualidades, bricolaje y un largo etc. Este tipo de actividad ayuda a canalizar emociones como ansiedades, miedos, rabia, frustración.. qué mejor que tener un cuadro pintado que ¡unos quilos de más!
Hacer el esfuerzo de introducir cambios por pequeños que sean, a la larga siempre vale la pena, se lo agradece el físico, la mente, el alma... lo que no tengo muy claro si lo agradece también el médico. Seguro que a más de uno le ha pasado alguna vez que el médico, en vez de felicitarse por tener todo bajo control, busque el "pero" más pequeño e insignificante...
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