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miércoles, 11 de diciembre de 2013

Objetivo: mantenerse en salud durante toda la vida

El reto de hoy en día en tema de salud es de mayúsculas: vivimos más años - a veces de dudosa calidad - por lo que hay más probabilidad de tener alguna enfermedad más o menos invalidante. En los últimos años asistimos a un incremento de patologías crónicas degenerativas o destructivas y nos sugieren que no hay vía de escape de este tan triste desenlace. Obviamente hay factores en los que no podemos intervenir activamente, como la acidosis celular (empieza con la primera respiración de bebé y termina con nuestro último respiro) que, por mucho antirradicales se tome y avances médicos se celebre, acabará con nuestra vida. Solo podemos interferir indirectamente en la contaminación de nuestro entorno, esforzándose cada persona por salvaguardar la naturaleza, y evitar tóxicos de origen humano e industrial se ha convertido en toda una "gincana".

Sin embargo, no podía faltar el "pero", también en mayúsculas: Hay mucho que podemos hacer nosotros, de entrada, volver a poner en marcha nuestro cerebro:
  • Reflexionar sobre qué nos conviene comer, beber, hacer y cómo vivir nuestra vida y nuestras enfermedades.
  • Ser más crítico con nuestros médicos, hacerles preguntas tal vez incómodas.
  • Cuestionar nuestra actitud frente al consumo de medicamentos en general y a los analgésicos en particular (son una enorme fuente de dinero para unos, el consumidor sin embargo se juega la salud!)
  • No creer todo lo que nos sugiere la publicidad.
  • Reflexionar y cambiar de hábitos.

¿Os parece difícil?, pero no hay otra opción si queremos mantenernos en salud durante toda la vida, si queremos decidir nosotros qué terapia seguir, si queremos llegar a mayores con mejor calidad de salud. Los diez puntos que menciono en mi web forman la base de este "programa" que iré desgranando en este blog a lo largo de las próximas semanas.


sábado, 7 de abril de 2012

Invierte en tu salud

Hoy es día internacional de la Salud, que se define como equilibrio entre bienestar físico, emocional, mental y social. Para mantener el equilibrio hay que cuidar todos estos ámbitos, nada más fácil:

  • Seguir una dieta saludable a base de cereales integrales, verduras y frutas. Restringir productos animales y dulces.
  • Hacer ejercicio regularmente, cada día mínimo 30 minutos.
  • Expresar la creatividad cantando, bailando, cocinando, pintando, escribiendo...
  • Mantener contacto con aquellas personas que te hacen sentir bien 
  • Evitar tóxicos: alcohol, tabaco, cafeína, personas que te hacen sentir mal, medicamentos
  • Salir a la naturaleza todo lo que sea posible
  • Mantener el optimismo

Si necesitas ayuda, prueba primero con terapias naturales! 
Plantas, homeopatía, masajes son buenas aliadas de tu salud. 
Lo que inviertes hoy, ganarás mañana.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Escucha tu cuerpo

Invito a volver a ¡escuchar tu cuerpo! Te habla constantemente y te comunica lo que necesitas: hambre, sed, sueño, cansancio... El dolor siempre te quiere decir algo, la mala digestión te avisa de que no comas esto o aquello, la rinitis que no tomas demasiados lácteos, el dolor de cabeza que igual es momento de parar un rato… El organismo es sabio y sabe lo que necesita. Solo que ya hemos desaprendido a escucharlo, pasamos de todos estos síntomas, nos enchufamos una pastilla y a continuar… con el ritmo feroz. Hazle caso, come, bebe, duerme, descansa y sobre todo sigue la necesidad de ir al lavabo, no pases de todas estas alarmas, puede que un día sea demasiado tarde.

Nuestro cuerpo es nuestro templo y hay que cuidarlo y mimarlo. Ya está haciendo cada día un trabajo descomunal para mantener todo en equilibrio no lo machaques más con tóxicos (tabaco, alcohol, medicamentos, mala alimentación…). Hazle limpieza a fondo de vez en cuando, tu organismo es como la tierra buena que hay que trabajarla, airarla, sacarle la mala hierba y añadirle abono.

domingo, 6 de noviembre de 2011

El colesterol a raya

Nuestro cuerpo necesita colesterol y por esto el mismo lo fabrica en cierta cantidad. Fisiológicamente, el nivel de colesterol total en sangre aumenta con la edad. Si de jóvenes hasta los 40 es normal tener un nivel de total 200 g/l, a partir de los 45-50 ya marca unos 220 g/l aumentando a 250 a los 60 años. Son todos valores deseables y para la salud es mejor quedarse debajo de estos. Lo que intentan algunos médicos ahora es que todos, jóvenes y personas de edad ya más avanzada queden debajo de los 200 g/l como sea, en la mayoría de los casos suministrando estatinas. Esta sustancia inhibe la formación de colesterol endógeno, es decir, aquel que fabricamos nosotros, con no pocos efectos secundarios como la sobrecarga del hígado (es dónde se fabrica el colesterol) o la inflamación de las fibras musculares, creando problemas de funcionalidad y dolor muscular. 

Cuando nos analicen el colesterol hay que diferenciar entre el valor total, el valor del HDL (el llamado "bueno") y el del LDL (el "malo" de la película). Por lo tanto, es deseable tener un valor alto de HDL. Esto se consigue con una alimentación sana basada en mucha verdura y fruta, cereales integrales y poca proteína animal. El valor alto de LDL no solo se debe a una dieta mal escogida (que también), sino que se debe a una tercera parte a los genes, otra  a la alimentación y la última parte al.. estrés. Hete aquí otra vez el malísimo de la película: estrés en combinación con mala alimentación = bomba de relojería. Es una lástima que la ciencia centre sus estudios básicamente en los genes, cuando con pocos cambios en nuestros hábitos podemos incidir – y mucho - en nuestra salud.


¿Cómo volver a valores más normales? Un cambio de dieta y de actitud ante la vida combinado con actividad física diaria ayuda a equilibrar los valores. También hay estatinas naturales y plantas que apoyan la eliminación del colesterol. Y no hay que olvidarse de cuidar del hígado. Obviamente, no es lo mismo tener un hígado de 20 que de 45 años. Pero le podemos dar un respiro de vez en cuando haciendo dieta específica, regalarle un drenaje y apoyando todo el sistema de eliminación con lavativas periódicas.


Una última reflexión al respecto. Siempre es recomendable acudir a un profesional de salud y no automedicarse. Aunque se traten de plantas y de productos naturales, su uso no puede ser ni prolongado en el tiempo ni combinado con otras sustancias sin conocimiento de causa.

martes, 20 de septiembre de 2011

El peligro de las dietas proteicas

Por fin se empieza a cuestionar las dietas proteicas: en El País del 11 de septiembre alertan sobre las posibles consecuencias de mantener la dieta Dukan en el tiempo.


A parte de lo que se enumera como posibles efectos secundarios indeseados como “la recuperación de los kilos perdidos- y la posible relación del método con alteraciones renales”, hay que destacar también problemas que pueden aparecen a largo plazo y que no se suelen relacionar con un pasado de dietas de este tipo.

Al restringir los hidratos de carbono como fuente de energía, el cuerpo puede procesar la proteína para obtener energía, pero con un trabajo metabólico más complejo. Esto conlleva más desechos y más toxinas, cuya cantidad hace que el hígado tenga que trabajar más de lo debido. Resultado: las toxinas y desechos se depositan en articulaciones (provocando gota, artritis) o en túbulos renales (formando cálculos). Pero lo peligroso es el efecto a largo plazo. Ingerir demasiada proteína acidifica el organismo, ambiente que puede dar paso a enfermedades crónicas.

Para mantener un buen equilibrio entre ácido y alcalino, tendríamos que ingerir un 80% de alimentos con efecto alcalino y sólo el 20% con efecto ácido. Alimentos alcalinizantes son por ejemplo: verdura, fruta, cereales integrales, los acidificantes: toda la proteína de origen animal, azúcar, café y cereales refinados o sea pan blanco, arroz blanco, pasta blanca…. No es de extrañar que tengamos tantos trastornos debido a mala alimentación. A través de una acción tan cotidiana como es la nutrición, podemos hacer mucho bien, pero también mucho mal.


No estaría de más, recordar a nuestros pacientes (y a ciertos médicos) lo que nos dejó Hipócrates “Que el alimento sea tu mejor medicina y tu mejor medicina sea tu alimento”.

El Pais, 11 de septiembre 2011, http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Pocos/milagros/dieta/Dukan/elpepisoc/20110911elpepisoc_4/Tes

lunes, 2 de mayo de 2011

La OMS advierte sobre la expansión de las enfermedades crónicas

Ya sabíamos que el tabaco mata, pero otros malos hábitos como una mala alimentación, el abuso de alcohol y el sedentarismo provocan cada año más y más enfermedades crónicas. En algunos países llega a cifras pandémicas que amenazan con desencadenar un desastre social y económico en los próximos años.


En un estudio llevado a cabo en 2008, el 63% de las muertes en todo el mundo se debía a enfermedades crónicas como las enfermedades cardíacas, las EPOC, el cáncer o la diabetes. Es decir se puede salvar muchísimas vidas sólo con evitar factores de riesgo como fumar, beber y tener sobrepeso.

El tabaquismo, por ejemplo, mata a 6 millones de personas al año, tanto fumadores como personas expuestos al humo. Se prevé que para el 2020, el número suba a 7.5 millones.

¿Más números inquietantes? Al año mueren 3.2 millones de personas por falta de ejercicio, 2.8 como consecuencia de obesidad y 2.5 por el abuso de alcohol.

En septiembre se celebrará una reunión especial para concienciar la sociedad de evitar factores de riesgo y aumentar hábitos saludables. Entre otras mesuras, proponen prohibir fumar en espacios públicos, dificultar el acceso al alcohol o reducir la sal en alimentos.

Queda claro, y cada día más, que ¡la prevención es la mejor cura! Pero como bien sabemos los terapeutas, mesuras como cambiar de alimentación, hacer ejercicio a diario y evitar malos hábitos son los tratamientos más difíciles de transmitir.

Fuente
http://uk.reuters.com/article/2011/04/27/uk-disease-who-idUKTRE73Q1R420110427

miércoles, 17 de noviembre de 2010

¿La mejor cura? ¡Prevenir!

Estos días y seguramente por haberse celebrado sendos "Día de.." se acumulan noticias  sobre la obesidad y la diabetes, propagando que la mejor forma de prevenir las dos enfermedades es seguir una dieta saludable - que no mediterránea, que a su vez acaba de ser incluida en el patrimonio cultural de la Unesco - y hábitos saludables como ejercicio físico a diario, eliminar tabaco y reducir el consumo de alcohol.

Hasta aquí todo perfecto. Pero echo en falta más insistencia sobre un hecho tan simple como a la vez tan difícil de realizar: una dieta saludable, 30 minutos de ejercicio a diario y un rato dedicado a una actividad creativa es la mejor prevención para todo tipo de enfermedad. Estaríamos más sanos, más flexibles física y mentalmente, más satisfechos de nuestros logros... en definitiva más feliz, ergo menos enfermos. Está más que comprobado que una actitud positiva hacia la vida nos ayuda a mantener mejor nuestra salud y las enfermedades a raya. Pero entonces, ¿porqué nos cuesta tanto?

Cuesta porque los hábitos, sobre todo los alimentarios, son muy difícil de cambiar, están muy bien arraigados en nuestra cultura y cambiar chocolate por una fruta, la barra de toda la vida por un pan de esbelta o queso por tofu no es muy atractivo que se diga.
Para el ejercicio físico sirve la mejor de las excusas y esto sobre todo entre las mujeres: "No tengo tiempo". No es cuestión de añadirle más cosas al día ajetreado, es cuestión de poner prioridades... La misma excusa vale también a la hora de dedicarle un ratito a una actividad creativa, sea esto cantar, bailar, escribir, pintar, hacer ganchillo, patchwork, manualidades, bricolaje y un largo etc. Este tipo de actividad ayuda a canalizar emociones como ansiedades, miedos, rabia, frustración.. qué mejor que tener un cuadro pintado que ¡unos quilos de más!

Hacer el esfuerzo de introducir cambios por pequeños que sean, a la larga siempre vale la pena, se lo agradece el físico, la mente, el alma... lo que no tengo muy claro si lo agradece también el médico. Seguro que a más de uno le ha pasado alguna vez que el médico, en vez de felicitarse por tener todo bajo control, busque el "pero" más pequeño e insignificante...

lunes, 6 de septiembre de 2010

Vacaciones.... al hígado

Los pequeños estragos del verano pasan factura: Helados, cervecitas, mariscos & co. afectan al trabajo del hígado. El hígado es nuestro órgano limpiador, por aquí pasan todos los elementos nocivos a eliminar, tanto los que vienen de fuera (medicamentos, metales pesados, grasa etc.), como los producidos por nuestro organismo (colesterol p.ej.). Si el hígado no está bien, se resiente todo el organismo: puede haber cansancio, falta de apetito o digestiones lentas y pesadas.

Para mantenerlo sano, nada mejor que regalarle vacaciones de vez en cuando. Las mejores épocas son ahora en septiembre y en enero, justo después de las épocas con más "extras". Como hacerlo? La versión más llevadera dura una semana y es tan fácil como seguir las siguientes pautas:

  • Durante una semana, comer solo verdura, fruta y cereales integrales
  • Eliminar toda proteína animal: nada de carne, pescado, embutido ni productos animales como lácteos, yogures, queso...
  • Eliminar todo lo dulce: azúcar, bollería, chocolate, chuches etc.
  • Reducir a un mínimo las grasas, consumir muy poco aceite de oliva
Para optimizar el resultado, hay que tomar 2 veces al día 25 gotas de Cardo Mariano, la planta medicinal protectora del hígado.

Con estas sencillas pautas devolvemos energía al hígado y con el, a todo el organismo.
Pero como siempre, el mejor tratamiento es la prevención. Por esto, lo mejor es hacer cambios en la dieta diaria, que se base sobre todo en verdura, cereales integrales y fruta y en que todo lo dulce, las proteínas animales y el alcohol se vean reducidos a ocasiones especiales.

miércoles, 14 de julio de 2010

Un buen verano

El verano es época de vacaciones,  de verse con amigos y la familia, comer tarde y cenar tardísimo, descanso repartido entre unas cuantas horas la noche y una siesta tardía... Normalmente nos tomamos también vacaciones de los buenos hábitos adquiridos durante el año: no nos movemos mucho, caen alguna que otra cervecita y a la hora de comer nos permitimos más que un extra entre aperitivos, fritos y helados.

Puede que alguien de mis lectores ¿tenga mala consciencia? Mi consejo sin embargo es: ¡disfrutemos del verano, del dolce far niente pero sin complejos, conscientes de que después de vacaciones volveremos a la normalidad  en todos los ámbitos!

Si, en caso contrario, deseamos continuar cuidándonos e incluso aprovechar esta época para recargar las pilas de energía y de bienestar, aquí algunos consejos.

  • Levántese temprano y aproveche las primeras horas aun no tan calurosas para una actividad física de su agrado: caminar, nadar, ir en bici...
  • Saboree mínimo tres frutas al día, nunca ha sido más fácil, con tanta oferta que hay.
  • Beba mucho, muchísimo líquido en forma de agua natural, infusiones y zumos. En verano necesitamo hidratarnos mucho más. No nos olvidemos de las personas mayores: con la edad se pierde la sensación de sed y se olvida beber.
  • A la hora de comida y la cena opte por alimentos ligeros y no tan calientes.
  • Dedique una hora a sus sueños, sus planes, sus fantasías.
  • Baje el ritmo, esconde agenda y el móvil de trabajo,
  • Baje el ritmo también al andar, mire el cielo, observe las golondrinas
  • En resumen, disfrute del momento y de la vida